Alimentación sana, descanso, vida social y ejercicio físico son los ejes para tener una vida llena de bienestar. El último de estos, el ejercicio, es una actividad que muchas personas sienten que no es para ellas.

Algunos dicen que no tienen tiempo, otros creen que se trata de una vanidad, ya que dicen se practica solo para tonificar el cuerpo; incluso hay unos o unas que pueden llegar a creer que están muy viejos o no están en condiciones para ejercitarse. Si perteneces a este grupo, tenemos algo que decirte: ninguna de esas excusas es cierta.

Trotar, hacer deporte, practicar TRX o Crossfit, hacer HIIT, sobre el cual los expertos de Nutrición Sin Más nos han dejado esta completa guía, ir al gimnasio e incluso hacer yoga tiene beneficios invaluables para nosotros. A eso dedicaremos este espacio.

He aquí los 6 mayores beneficios del ejercicio:

1. Nos hace más felices

Ejercitarse libera endorfinas, estas son micro-sustancias encargadas de hacernos sentir bienestar y felicidad. Esto hace que el extremo opuesto de esta balanza emociona: estrés, ansiedad y tristeza, no aparezcan en nuestra vida. Esto se da casi sin importar el ritmo de intensidad con el que lo hagamos.

El estado de ánimo, el cual es clave para casi todo lo que hacemos en la vida, se ve beneficiado científicamente por hacer ejercicio.

2. Mejora nuestra vida sexual

Sin rodeos; hacer ejercicio regularmente, al menos 4 o 5 días a la semana y durante una hora, aumenta el deseo y el rendimiento sexual. También factores asociados como la flexibilidad y la circulación se ven beneficiados.

Si bien es cierto que muchos estudios arrojan que las relaciones sexuales son básicamente un ejercicio, no es lo mismo el ejercitarse regularmente. La frecuencia, el funcionamiento y la satisfacción sufren de una gran alza cuando decidimos sudar de más unas cuantas horas a la semana.

3. Aumenta la energía

Fatiga, cansancio y estrés son relativamente normales en la vida moderna, pero una extensión crónica de los mismos es anormal. Muchas veces estos se asocian a la falta de ejercicio.

Hacer ejercicio con regularidad nos ayuda a tener un foco de energía y a bajar los niveles de la misma justo cuando lo necesitamos, que es al momento de dormir. Incluso, hay estudios científicos que cuentan como el ejercicio físico incide en los niveles de energía de las personas con cáncer y VIH positivo.

Algunos estudios aseguran que ejercitar tiene mejores resultados a nivel energético si se realizan ejercicios de calentamiento antes y después de la actividad física.

4. Oxigena el cerebro

La respiración constante y rítmica, la coordinación y la sensación de bienestar que produce el ejercitarnos, tiene efectos positivos en el cerebro. El mismo se oxigena y produce nuevas conexiones neuronales relacionadas a la coordinación y equilibrio.

A su vez, el ejercicio físico también nos ayuda a descansar mejor y dormir mejor, elementos que inciden ampliamente en la memoria humana.

Estudios recientes arrojan como resultado que el efecto se maximiza si logramos hacer ejercicio hasta el punto antes del cansancio máximo. Cuando el jadeo o la deshidratación llegan, ya es demasiado tarde para disfrutar al máximo este beneficio.

5. Combate la obesidad

Es uno de los beneficios más obvios y conocidos, pero no podemos dejar de hablar de él. Una de las grandes maneras de decir adiós a la obesidad es con el ejercicio físico.

Ejercitar nos hace sudar y quemar grasas, lo que incide de manera directa en el peso corporal.

Por supuesto, hoy en día se conoce de la importancia del factor alimenticio, pero la actividad física nunca dejará de lado su papel. Tan solo caminar 1 hora al día por semana y mantener una dieta balanceada puede ayudar puede ayudarnos a perder hasta 5 kilogramos en un mes.

Además, esto nos hará lucir mejor, lo que incide de manera directa en nuestra confianza.

6. Hidrata la piel

La constante actividad física, activa las glándulas sudoríparas, cuya función es la de la hidratación de la piel. Además, se activa el flojo sanguíneo entero, lo que favorece un mejor funcionamiento de todos los órganos, incluyendo la piel.

En el caso de la piel, una de las mejorías que se muda más rápido, lo cual evidentemente nos ayuda a lucir mejor, más brillantes y con menos imperfecciones.

El ejercicio puede dividirse en: bajo techo o al aire libre; ambos tienen beneficios específicos en la piel. Así pues, lograr combinar estas dos modalidades puede darnos lo mejor de dos mundos beneficiosos para nuestra piel.